El ejercicio y el COVID-19 pueden ser una combinación peligrosa, la evidencia muestra

El ejercicio y el COVID-19 pueden ser una combinación peligrosa, la evidencia muestra

El efecto de COVID-19 en la salud es una situación que se desarrolla rápidamente. Para obtener la información más actualizada, consulte regularmente a los funcionarios de salud locales y a recursos como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Esta historia se actualizará a medida que se disponga de más información.

Siempre que Cate O'Shea Rivera siente que le viene un resfriado, normalmente sale a correr.

La actividad, dice, parece limpiar la enfermedad de su sistema. "Volver√©, me dar√© una buena ducha caliente y respirar√© mejor por la nariz", dice la residente de Chicago de 43 a√Īos.

Pero este abril, cuando O'Shea Rivera desarrolló una tos y poco después dio positivo para COVID-19, el ejercicio, al parecer, tuvo el efecto opuesto. Como O'Shea Rivera estuvo en cuarentena en su dormitorio y en el patio trasero adyacente durante tres semanas, estaba decidida a hacer ejercicio durante 30 minutos al día, incluso si eso significaba dar vueltas al armario o pasear en círculos por el patio.

Sin embargo, la doce veces maratonista pronto descubrió que sólo cinco minutos de caminata fácil "me patearon el trasero", dejándola sin aliento y exhausta. Después, usaba un inhalador, se arrastraba de vuelta a la cama y "se quedaba ahí durante horas".

Para la segunda semana, O'Shea Rivera comenzó a sentirse mejor, pero sólo 10 o 15 minutos de caminata o movimientos ligeros continuaron teniendo el mismo efecto: empeoramiento de los síntomas, tos, mareos y agotamiento físico.

O'Shea Rivera sabía que necesitaba descansar, pero también sentía que si seguía moviéndose, se fortalecería más rápido. Sin embargo, su médico de medicina interna le dijo que no lo presionara: "Esto no es un resfriado o una gripe", recuerda O'Shea Rivera que su médico le dijo.

According to new evidence, exercise can indeed make COVID-19 worse.

As it turns out, O’Shea Rivera’s physician was right to urge caution. According to new evidence, exercise can indeed make COVID-19 worse. For runners like O’Shea Rivera and other active people who generally turn to physical activity to boost circulation and feel better faster when they’re a little under the weather, this is new and urgent news, says Jordan Metzl, M.D., a sports medicine physician at Hospital for Special Surgery or (HSS) in New York City.

"Esto va en contra de mi filosof√≠a personal de ejercicio que los burpees curan casi todo y el consejo que he dado durante 20 a√Īos de que est√° bien hacer ejercicio a trav√©s de s√≠ntomas de enfermedades menores", dice el Dr. Metzl. "COVID-19 juega con reglas diferentes cuando se trata de deportes y ejercicio".

Esto es lo que necesitas saber.

Estén atentos a escuchar a su cuerpo en este momento.

El ejercicio sigue siendo muy importante para su salud. La actividad moderada y regular no sólo mantiene fuerte el sistema inmunológico, sino que también ayuda a prevenir las condiciones subyacentes que podrían aumentar el riesgo de complicaciones más graves del coronavirus, como la obesidad, la hipertensión y la diabetes.

Específicamente, la investigación encuentra que el ejercicio regular puede reducir el riesgo del síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA), una complicación potencialmente mortal que afecta entre el 3 y el 17% de las personas que se enferman de COVID-19.

As√≠ que definitivamente sigue movi√©ndote, pero presta atenci√≥n a c√≥mo te sientes. Como atletas, todos tenemos mucha experiencia en sintonizar con las se√Īales que nos env√≠a nuestro cuerpo. No dejes de lado la fatiga persistente como un mal d√≠a. "Tienes que ser un muy buen oyente del cuerpo en este momento", dice el Dr. Metzl.

Preste especial atención a los síntomas inusuales, agrega el Dr. Sunal Makadia, Director de Cardiología Deportiva de LifeBridge Health en Baltimore.

"Consulte a su m√©dico si tiene falta de aliento, dolor en el pecho, palpitaciones card√≠acas como un aleteo o latidos r√°pidos, mareos, hinchaz√≥n de las piernas, dolores musculares y/o fatiga inexplicable", dice el Dr. Makadia. "Incluso si de repente se encuentra incapaz de seguir el ritmo de sus compa√Īeros de ejercicio habituales, eso es una se√Īal de alerta para detenerse y hacerse la prueba".

Tambi√©n debe revisar su monitor de ritmo card√≠aco, si lo usa, el Dr. Makadia agrega: "Si est√° alcanzando su ritmo card√≠aco m√°ximo inusualmente temprano en su [carrera] o tiene dificultades para bajar su ritmo card√≠aco, es una se√Īal que debe consultar con su m√©dico".

Síntomas de C

OVID-19 De acuerdo con el CDC, las personas con estos síntomas pueden tener COVID-19. Si sospecha que tiene COVID-19, deje de hacer ejercicio y hágase una prueba. " Fiebre o escalofríos" Tos" Falta de aliento

o
dificultad para respirar" Fatiga" Dolores musculares o corporales

"
Dolor de cabeza" Nueva pérdida de gusto u olor

"
Dolor de garganta" Congestión o goteo

nasal

" Náuseas o vómitos"

Diarrea

Incluso los casos leves de COVID-19 pueden da√Īar su coraz√≥n.

Estar sano, en forma y fuerte puede ayudarte a evitar algunos de los s√≠ntomas m√°s graves de la COVID-19 como el SDRA, pero no te hace inmune a algunos de los efectos m√°s insidiosos de la enfermedad. E incluso si s√≥lo se presenta un caso leve a moderado, usted sigue estando en riesgo de miocarditis, inflamaci√≥n de la capa media de la pared del coraz√≥n, que puede debilitar el coraz√≥n y conducir a la insuficiencia card√≠aca, latidos anormales, o incluso la muerte s√ļbita.

Esto puede suceder incluso si no tiene ning√ļn s√≠ntoma. En un estudio reciente publicado en JAMA Cardiolog√≠a, investigadores alemanes realizaron pruebas de resonancia magn√©tica card√≠aca en 100 adultos que se hab√≠an recuperado de COVID-19. Cerca de la mitad de ellos ten√≠an s√≠ntomas leves a moderados y el 18% nunca tuvo ning√ļn s√≠ntoma. Aunque las pruebas se realizaron dos o tres meses despu√©s de su diagn√≥stico y ninguno de ellos hab√≠a experimentado s√≠ntomas card√≠acos relacionados con el nuevo coronavirus, 78 de ellos ten√≠an cambios estructurales en sus corazones y 60 ten√≠an miocarditis.

Irónicamente, los atletas podrían estar en riesgo particular de esta complicación porque la actividad intensa durante la infección activa, incluso si no se muestran síntomas, puede hacer que el virus se replique a un ritmo más rápido, dice el Dr. Makadia.

"Durante el entrenamiento, se aumenta el gasto card√≠aco. Si est√°s infectado, esto podr√≠a en teor√≠a aumentar la replicaci√≥n viral en el m√ļsculo card√≠aco. Si eso sucede, la mayor carga viral puede aumentar el riesgo de da√Īo card√≠aco en forma de miocarditis, arritmias e insuficiencia card√≠aca", dice.

Es importante dejar de hacer ejercicio inmediatamente a la primera se√Īal de posibles s√≠ntomas card√≠acos y hacerse revisar por su m√©dico, aconseja el Dr. Makadia.

El Dr. Metzl est√° de acuerdo. "Tuvimos una atleta dedicada y una entusiasta de CrossFit a los 30 a√Īos que se enferm√≥ de COVID-19 cuando la pandemia golpe√≥ a Nueva York. Ten√≠a fatiga y pereza persistentes y pens√≥ que saldr√≠a a correr para sentirse mejor. Muri√≥ de un ataque al coraz√≥n. Era joven y saludable y no ten√≠a antecedentes card√≠acos preexistentes. Es muy importante ser conservador con COVID-19", dice.

En cuanto a O'Shea Rivera, ha recuperado parte de la fuerza que perdió en abril, pero todavía lucha por correr casi cinco meses después de contraer el virus. En cambio, ha estado haciendo caminatas de 3 millas, de ritmo rápido, e incluso esas la dejan exhausta. Su mentalidad, por ahora, es "seguir conectado" pero también escuchar a su cuerpo.

"S√≥lo tuve que aceptar el hecho de que no soy un corredor en este momento", dice. "S√≥lo estoy tomando una especie de sab√°tico. Volver√© a salir ah√≠ fuera con suerte el a√Īo que viene".

De: Runner's World US

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