Los 4 mejores ejercicios de kegel

FORTALECE EL SUELO PÉLVICO

los mejores ejercicios de kegel.Los mejores ejercicios de kegel para fortalecer el suelo pélvico y cómo hacerlos correctamente.

En alguna ocasión ya te hemos hablado de lo importante que es fortalecer el suelo pélvico. Aunque a menudo se hable de los ejercicios de kegel como la forma de volver a fortalecer el suelo pélvico para evitar la incontinencia urinaria en las mujeres, la realidad es que fortalecerlo tiene muchas más funciones por las que deberías empezar a probar estos ejercicios.

Algunas de las ventajas de fortalecer el suelo pélvico son recuperarlo tras el embarazo o aumentar el placer sexual en las relaciones así que, como verás, cualquier persona debería tomarse en serio estos ejercicio.

Igual que trabajamos otras partes del cuerpo en el gimnasio, los ejercicios de kegel deberían formar parte de nuestra rutina diaria. Porque, a pesar de que se centren en fortalecer una músculo que no vemos, sus beneficios sí que estarán ahí.

Hacer ejercicios de kegel es tan sencillo que no necesitarás apuntarte al gimnasio para ello. Puedes hacerlo en casa, ya sea en la cama o en una silla, y lo mejor de todo es que también puedes hacerlo mientras trabajas porque nadie notará nada.

Si es la primera vez que vas a hacer estos ejercicios, te recomendamos que empieces haciéndolos tumbada. Cuando a domines la técnica, podrás hacerlo sentada y te resultará mucho más fácil.

Si quieres empezar a hacer ejercicios de kegel para fortalecer tu suelo pélvico y así disfrutar de sus beneficios, te contamos a continuación cuáles son los mejores ejercicios de kegel:

los mejores ejercicios de kegel.

Ejercicio lento. Aprieta los músculos de tu suelo pélvico como si estuvieras intentando retener la orina. Aprieta todo lo que puedas, como si lo elevaras hacia arriba. Cuando llegues al límite, aguántalo ahí unos segundos hasta empezar a relajarlos lentamente mientras respiras suavemente. Cuando lo hayas relajado, cuenta hasta cinco antes de volver de nuevo a contraerlo para repetir el movimiento. Repite el ejercicio unas diez veces y luego descansa. Conforme vayas aumentando tu resistencia y haciéndolo con más facilidad, podrás aumentar el número de series que hagas.

Ejercicio rápido. A diferencia del anterior, en este ejercicio tendremos que contraer y relajar los músculos tan rápido como podamos. Para este ejercicio necesitarás también un poco de práctica pero, si lo haces a diario, notarás que los primeros días solo puedes aguantar unas diez repeticiones y luego cada vez serás capaz de repetirlo más veces. Intenta llegar a alcanzar las cincuenta repeticiones. Mientras lo consigues, hazlo simplemente tantas veces como puedas hasta que te canses.

En cuatro pasos. Este ejercicio consiste en contraer el músculo pero en diferentes etapas, como si se tratara de cuatro escalones que tenemos que subir. Contrae el músculo hasta el primer escalón y detente ahí unos segundos. Después, continúa hasta el segundo y vuelve a pararte para esperar unos segundos. Sigue así hasta llegar al último escalón. Normalmente, el total serán cuatro o como mucho cinco pasos. Cuando tengas de invertir el movimiento, es decir, relajar los músculos poco a poco, hazlo también deteniéndote en cada uno de los escalones y contando unos segundos como lo hiciste cuando subiste. Cuando al fin lo hayas relajado por completo, descansa un par de minutos para volver a repetir todo el proceso.

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En ondas. Este ejercicio quizás sea el más difícil pero también es muy efectivo. Los músculos del suelo pélvico están colocados de forma similar a un ocho, divididos en tres anillos distintos. Intenta contraerlos y relajarlos por separado, empezando por el que está en la uretra, después el de la vagina y, por último, el que está más cercano al ano. Deberás hacerlo de forma que el movimiento parezca una onda.

Puede que al principio estos ejercicios te parezcan raros, sobre todo si no estás acostumbrada a trabajar esta zona de tu cuerpo. Pero, conforme te acostumbres a hacerlos, te aseguramos que los hará con total normalidad y que te acostumbrarás a hacerlos en cualquier momento de tu rutina diaria. La idea es que los hagas tantas veces como puedas ya que, de este modo, tu suelo pélvico cada vez estará más fuerte y trabajado, mejorando tus relaciones sexuales y evitando problemas como la incontinencia urinaria.

El suelo pélvico también es una parte importante de tu cuerpo y no puedes olvidarte de ella. Es importante que la trabajemos para fortalecer los músculos al igual que lo hacemos con otras partes del cuerpo. Ahora que ya sabes para qué sirven los ejercicios de kegel y cuáles son los mejores ejercicios de kegel que puedes hacer, no lo dudes y ponte a ello en cualquier momento del día. ¡Nos lo agradecerás!

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