El efecto del consumo de drogas en deportistas

REACCIONES EN TU CUERPO POR LAS DROGAS

El consumo de drogas es por desgracia uno de los problemas de adicciones más frecuente en nuestra sociedad, junto con el juego y el alcohol. Es un problema que trasciende de edades y clases sociales, e incluso afecta a muchos deportistas que ven como su rendimiento y su carrera deportiva se ve truncada por las adicciones.

Las drogas generan problemas físicos en las personas, además de desequilibrios y daños cerebrales. A nivel físico ocasiona unos daños y genera secuelas importantes. Algunos de los efectos más visibles y comunes en la mayoría de adicciones a distintas drogas son los que veremos a continuación.

Efectos a nivel físico del consumo de droga

Aunque los efectos son variables dependiendo del tipo de droga que se consuma, los efectos más dañinos a nivel físico son:

Mayor probabilidad de lesiones

Cuando se consumen drogas, como puede ser la cocaína, y se realiza deporte el riesgo de sufrir una lesión se multiplica. Esto es así porque genera una sensación de menor fatiga y mayor rendimiento que no es real y provoca que realicemos un mayor esfuerzo muscular. Este exceso de actividad fuerza a los músculos de tal forma que no pueden ofrecer una respuesta adecuada a las exigencias y terminan con lesiones.

Menor rendimiento deportivo

Cuando el consumo de drogas se convierte en algo habitual el rendimiento comienza a bajar de forma paulatina hasta que el afectado se siente incapaz de continuar practicando su deporte favorito. Hablamos de un conjunto de factores asociados al consumo de drogas (palpitaciones, dificultades para respirar, estados depresivos y de ansiedad, cefaleas frecuentes o debilidad muscular) que perjudican notablemente al organismo del deportista.

Periodos de recuperación más largos

El consumo de drogas puede afectar a la capacidad de regeneración del tejido muscular y articular tras sufrir una lesión. Esto provoca que el periodo de recuperación hasta volver a la normalidad sea superior a si el deportista está en condiciones normales sin adicciones. Una circunstancia que, unida al menor rendimiento deportivo, hace que sea cada vez más difícil mantenerse en activo como deportista.

Fatiga por consumo de drogas

Problemas circulatorios

El consumo de drogas aumenta la probabilidad de padecer hipertensión de forma crónica. La hipertensión no favorece la actividad deportiva y quien la padece empeora su resistencia. Por ello tienen que evitar esfuerzos continuados o demasiado intensos, lo que dificulta la práctica de la mayoría de deportes. El funcionamiento normal del corazón también se ve alterado siendo más frecuentes los ataques cardíacos y otros problemas cardiovasculares. 

Peor coordinación y concentración

El consumo de drogas disminuye los reflejos y la capacidad de concentración y por ello la coordinación con el equipo o con el instrumento de juego (raqueta de tenis, pala de pádel...) se ve claramente afectada. Esto provoca que los fallos se multipliquen y que los resultados sean cada vez peores. Como resultado de la adicción, el deportista se muestra incapaz de desempeñar el deporte de manera eficaz.

Menor capacidad pulmonar

El consumo de drogas genera problemas respiratorios y de salud pulmonar e incrementa el riesgo de sufrir neumonías. También son frecuentes los dolores en el pecho, la depresión respiratoria y una menor capacidad pulmonar que hace que el cansancio aparezca cada vez más pronto. Un problema que se ve agravado si además el afectado es fumador habitual. La habilidad física se ve reducida de forma notable.

Trastornos antisociales: un problema añadido

Aunque no se trata de una afección física propiamente dicha, lo cierto es que la interacción social es clave en cualquier actividad deportiva. La mayoría de deportes se practican en equipo o contra otros deportistas y ello necesita de una capacidad de socialización. El consumo de drogas genera frecuentemente trastornos antisociales perdiendo además el contacto con compañeros de deportes que puede conocer desde hace años.

Las drogas generan estos y otros efectos a nivel físico que pueden afectar a los deportistas. Pero es precisamente el deporte una forma de alejarse del consumo de sustancias por su capacidad de superación y de socializar con personas sanas y con objetivos.

Aunque lo más recomendable ante una situación de estas características es acudir a un profesional en una clínica de desintoxicación que identifique la adicción y cree pautas y tratamientos para superarla de forma definitiva y así recuperar el tiempo perdido cuanto antes.

Y es que solo a través de la ayuda profesional podemos dejar atrás hábitos tan nocivos como la drogadicción

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