Paul Rudd habla de "Ant-Man y la Avispa: Quantumania', el envejecimiento y la felicidad

"Y TODOS VIENEN CON UNA GUARNICI√ďN DE ZORROS DE FLOTA."

Ese fue el primer chiste de Paul Rudd, y se produjo a los 30 segundos de nuestro almuerzo en un café de Brooklyn, justo después de que yo reconociera que la enorme cantidad de tostadas disponibles en el men√ļ -desde aguacate hasta burrata e higos- hac√≠an de éste el café m√°s "Brooklyn" que podr√≠a haber elegido para esta entrevista.

Tostadas de aguacate con una guarnición de Fleet Foxes. Es una broma de 2017, pero, aun así, tiene gracia.

Hizo como dos bromas m√°s en las dos horas siguientes. Bueno, tal vez tres. Diez m√°ximo.

Rudd puede ser singularmente hilarante en I Love You, Man; Anchorman: The Legend of Ron Burgundy; This Is 40; e incluso en Marvel's Ant-Man, o en un mill√≥n de apariciones absurdistas en Conan, y no me malinterpreten, las pr√≥ximas dos horas implicar√≠an risas, buen humor y tantas sonrisas que me doler√≠an las mejillas, pero no es c√≥mico en persona. No es alocado. Ni remotamente fuera de lo com√ļn. Con gorro, gafas y una barba de un d√≠a y medio, me mir√≥ con los ojos entrecerrados unos cinco segundos a la salida del restaurante antes de que me diera cuenta de que era √©l. Me pregunt√≥ amablemente si nos parec√≠a bien coger una mesa en el restaurante en vez de en la cafeter√≠a. Y cuando llegamos a la mesa, le pregunt√© si prefer√≠a sentarse de cara a la pared porque, ya sabes, es el Hombre Hormiga y la gente podr√≠a sacarle unas cuantas fotos con el iPhone, y me dijo: "Bueno, normalmente...".

Y gracias a Dios. Puedes ver a Paul Rudd masticando el paisaje en sus pel√≠culas o durante cualquiera de sus cinco actuaciones como presentador de SNL, o simplemente despejar tu agenda durante una hora y YouTube "Paul Rudd". √Čl es genuinamente muy, muy divertido en literalmente cada cosa en la que ha estado. Pero como ocurre con tanta gente divertida, es complicado. Ese humor est√° alimentado por un cansancio esperanzador con el que todos podemos identificarnos, especialmente ahora. Sus papeles m√°s divertidos est√°n marcados a partes iguales por la indignaci√≥n y la empat√≠a. Es como si Rudd hubiera interpretado a un confuso padre de mediana edad durante toda su carrera, incluso como Josh en Clueless, cuando ten√≠a 26 a√Īos. Ahora que es realmente un padre de mediana edad, su interpretaci√≥n de un tonto que sufre a tontas y a locas es muy convincente. El don de Paul Rudd es algo m√°s interesante que ser gracioso. Y, para m√≠, m√°s poderoso.

PAUL RUDD NO proviene de un pueblo ligero.

"Este es mi abuelo David", dice Rudd mientras mueve su iPhone por la mesa y me muestra una imagen en tono sepia de tres tipos ce√Īudos con los brazos cruzados. David Rudd lleva el jersey de cuello alto m√°s ajustado que jam√°s se haya visto, y los otros dos -Jack y Morrie, los t√≠os abuelos de Rudd- est√°n sin camiseta. Si existieran hoy en d√≠a, se les considerar√≠a fornidos. Mi abuelo se paseaba por todo Londres como "El hombre m√°s fuerte de Inglaterra"".

¬ŅPerd√≥n?

"√Čl y mis t√≠os viajaban y luchaban".

Después de hacer planes para escribir otra historia sobre los Fighting Rudds de Inglaterra, le pregunto si su padre estaba en forma como su abuelo. La verdad es que no. Pero su abuelo -que cambiaría el apellido de Rudnitsky a Rudd durante una época de antisemitismo en Inglaterra- le transmitió una predisposición genética al trabajo duro y al esfuerzo sincero. Su padre -ejecutivo de una aerolínea- era divertido, pero el blanco de su humor era la tontería y la idiotez: "Era bastante cortante. Todo lo que decía George Carlin me sonaba a mi padre. Tenía las ideas muy claras, sin tonterías. Podía sentirse muy frustrado por los idiotas, y nunca dejaba que las cosas se le pasaran por alto. Podía ponerse muy animado hablando de algo que le molestaba, que eran muchas cosas".

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Sus padres, de origen brit√°nico, se instalaron en Nueva Jersey, donde naci√≥ Rudd. Ten√≠a diez a√Īos cuando la familia se traslad√≥ a un suburbio de Kansas City, Kansas, y sigue siendo un devoto seguidor de los Chiefs, aunque √©l, su mujer, Julie, y sus dos hijos dividen su tiempo entre Manhattan y el norte del estado de Nueva York. Estudi√≥ en la Universidad de Kansas y m√°s tarde en la British American Drama Academy de Oxford, donde estudi√≥ teatro jacobino, caracterizado por la venganza, la agitaci√≥n y la violencia. El emoting intenso no es opcional.

Desde sus primeros papeles, Rudd era muy creíble cuando interpretaba a personajes frustrados, manipulando la ira resultante de esa frustración -y el alivio resultante de superarla- para conseguir un efecto cómico.

Su actuaci√≥n en la pel√≠cula Role Models (2008), protagonizada por Seann William Scott, fue en parte un homenaje a su padre: "Hay una escena en la que pido un caf√© solo grande y me dicen: '¬ŅQuieres decir venti?' S√≥lo el nombre de las tazas de caf√© y las tonter√≠as pretenciosas que hay detr√°s de tantas cosas obvias... Es algo personal. Y recuerdo que puse esto y pens√©: "Esto es para mi padre, porque lo apreciar√° mucho". Pens√©, no puedo esperar a que mi padre vea esto. Siempre he pedido caf√© solo, como mi padre".

Tambi√©n fue un homenaje a dos escenas de pel√≠culas que ayudaron a Rudd a ver que la ira no es tan divertida como la incredulidad. La primera es la de El pozo del dinero, de 1986: "Cuando la ba√Īera se cae por el suelo y Tom Hanks se echa a re√≠r como un loco. Dios, ¬Ņqui√©n es mejor que Tom Hanks?".

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La otra es en la infravalorada pel√≠cula de 1985 After Hours. Griffin Dunne ha pasado por muchas cosas. Y finalmente encuentra un puerto seguro en el loft de un tipo porque hay una multitud en la calle busc√°ndole. Llama a la polic√≠a y le dicen: "Vete a dormir". Y le cuelgan. Pero √©l no se enfada. Se queda estupefacto. Y dice, 'Oh, wow. Oh, wow.' La √ļnica emoci√≥n es sorpresa. Est√° m√°s all√° de la frustraci√≥n. Y es sublime".

Una de las pel√≠culas menos vistas de Rudd es Overnight Delivery, de 1998, lo cual es una pena, porque son 87 minutos de vejaci√≥n ruddiana sin parar. Rudd me dijo que nadie se lo hab√≠a comentado en una entrevista, ni posiblemente en ning√ļn otro momento de los √ļltimos 30 a√Īos, pero creo que es una pel√≠cula clave para √©l. Est√° frustrado en todo momento, y al final, una vez que √©l y Reese Witherspoon por fin son m√°s listos que el universo y escapan de un paquete que √©l envi√≥ por error a su novia de larga distancia, hay una escena en la que baila encima de un cami√≥n que considero uno de los mejores momentos de la historia del cine. La primera vez que la vi, la repet√≠ unas 20 veces. Es fascinante. Hace como diez movimientos diferentes y le dice a Witherspoon: "¬°S√© que estoy siendo est√ļpido, pero hemos pasado por un rasgu√Īo tras otro!".

Se especializa en rasgu√Īos. Es un h√©roe frustrado. No es un tipo que Rudd se propusiera interpretar, pero s√≠ se propuso hacer pel√≠culas. Ten√≠a un plan. Ten√≠a 16 a√Īos cuando decidi√≥ que quer√≠a ser actor. Y lo ve√≠a como un trabajo, no como una pasi√≥n: "Nunca me desvi√© de ello. Y nunca tuve un respaldo. Hizo algunos movimientos cuestionables para alguien que aspiraba a ser un actor en activo. Tras terminar su trabajo en Clueless, su primera pel√≠cula para un gran estudio, se apunt√≥ a una obra de teatro en Nueva York durante un a√Īo.

Mi agente me dijo: "¬ŅQu√© haces? Mi carrera acababa de empezar. Pero entonces ten√≠a una visi√≥n muy clara de lo que quer√≠a y de c√≥mo quer√≠a hacerlo. No quer√≠a que me consideraran un chiste entre actores a los que admiro de verdad. Quer√≠a aprender a hacerlo bien. Ten√≠a un enfoque real. Ciertamente, algunas de las pel√≠culas no fueron tan buenas como hab√≠a imaginado, pero fueron beneficiosas, cada una a su manera" Despu√©s de una serie de comedias rom√°nticas, hizo Wet Hot American Summer: "Sin eso, no s√© si llegar√≠a a hacer Anchorman, que fue seminal. Y he podido trabajar con Judd Apatow durante a√Īos".

Conseguir el papel de Ant-Man no formaba parte de sus planes. Mi agente concert√≥ una reuni√≥n con el presidente de Marvel Studios, Kevin Feige. Marvel era bastante nueva. Ni siquiera formaban parte de Disney. Habr√≠a sido como si alguien me dijera: ¬ŅQu√© te parecer√≠a hacer Bailando con las estrellas? Una franquicia de superh√©roes nunca estuvo en mi radar. Nunca pens√© que fuera el tipo de actor al que ofrecer√≠an esos papeles. Pero cuando surgi√≥ esta idea, me entusiasm√≥ la idea de hacer algo tan fuera de lo com√ļn, y sab√≠a que si se anunciaba que me iba a unir a una franquicia de superh√©roes, la mayor√≠a de la gente dir√≠a: "¬ŅPero qu√© co√Īo...?

"Y tengo que llevar un traje de superhéroe".

También tenía que estar guapo en las escenas en las que se quitaba el traje de superhéroe: "Todas las escenas sin camiseta que había hecho eran para hacer comedia. No tenía por qué hacer una escena sin camiseta [en una película de superhéroes]".

La preparaci√≥n de Rudd para Ant-Man no es tan notable: se contrataron entrenadores, se levantaron pesas, se omiti√≥ el az√ļcar, se perdieron kilos, se descubrieron abdominales. Rudd ni siquiera es la mayor historia de transformaci√≥n en una pel√≠cula de superh√©roes. Ese premio se lo lleva Kumail Nanjiani, que interpret√≥ a Kingo en Eternals, tambi√©n parte del Universo Cinematogr√°fico Marvel. Pero me parece que la forma en que reflexiona sobre su esfuerzo de un a√Īo para prepararse para rodar la primera pel√≠cula de Ant-Man y los respectivos esfuerzos a los que se someti√≥ para prepararse para las siguientes pel√≠culas de Marvel -Captain America: Civil War, Ant-Man y la Avispa, Vengadores: Endgame- para ser inusualmente instructivo. Parece querer ayudar a cualquiera que entienda los fundamentos del fitness pero a veces le cueste seguir un plan, como a √©l. (Y como yo.)

¬ŅEl consejo m√°s importante? ¬ŅEl secreto de Paul Rudd para tener cuerpo de superh√©roe? ¬ŅPara la eterna juventud? ¬ŅPara ser feliz?

Extiende la mano a la altura de los ojos. "Duerme".

Lo baja progresivamente a medida que repasa el resto. "Luego dieta. Luego pesas. Luego cardio. La gente me pregunta: '¬ŅPuedes enviarme tu plan de comidas? ¬ŅCu√°ntas veces a la semana haces ejercicio? ¬ŅBebes? ¬ŅComes carbohidratos? La parte m√°s importante del entrenamiento es el sue√Īo. La gente pone el despertador, duerme cuatro horas y se levanta para entrenar. Se est√°n haciendo un flaco favor. Si puedes dormir ocho horas...".

Es una inversi√≥n en el ma√Īana, la secuela perpetua.

As√≠ ser√° el d√≠a de ma√Īana para Rudd: "Me levanto y me tomo una taza de caf√©, y luego hago cardio antes de comer nada. Nunca lo habr√≠a hecho antes de [Ant-Man]. Levanto pesas, espero que al menos tres veces a la semana. Y he aprendido mucho sobre c√≥mo reacciona mi cuerpo a los alimentos, c√≥mo reacciona al ejercicio, y d√≥nde soy m√°s feliz y cu√°nto me afecta mentalmente... Si estoy con este traje, corriendo por ah√≠ interpretando a un personaje que se supone que es un superh√©roe, simplemente me siento mejor. Y me siento menos impostor".

Come huevos todos los días. Mucho salmón. Batidos de proteínas que son sólo proteínas y agua, sin fruta.

"Suena como el infierno. En realidad no lo es. La rutina me reconforta".

Y salirse de esa rutina le resulta incómodo. El régimen se ha convertido en algo esencial para Rudd, del mismo modo que lo es para muchos de nosotros, que ahora trabajamos mucho desde casa.

"No hay una oficina a la que tengamos que ir todos los días, donde veamos a las mismas personas y hagamos el mismo tipo de trabajo. La rutina es una necesidad humana. Enraíza de un modo realmente positivo y saludable".

El a√Īo pasado fue duro. Hubo dos acontecimientos que le hicieron hacer balance de lo mucho que se hab√≠a alejado de su rutina.

Una de ellas fue rodar Quantumania justo despu√©s de The Shrink Next Door, una miniserie de ocho episodios para Apple TV+ que mostraba a Rudd envejeciendo unos 30 a√Īos. Me encant√≥ ver a Rudd y Will Ferrell interpretar a sus personajes casi siempre sin ninguno de los trucos que utilizan para papeles m√°s graciosos, y merece la pena solo por ver c√≥mo la gen√©tica de Rudd parece desafiar incluso los esfuerzos de los artistas profesionales del maquillaje y los efectos especiales. A sus setenta y tantos a√Īos, sigue pareciendo joven. Y suave.

"Trabaj√© muy duro para volver a estar en forma para Quantumania, y me di cuenta de que, Dios m√≠o, esto es mucho m√°s duro de lo que fue [para el √ļltimo proyecto de Ant-Man]. Hab√≠a deca√≠do m√°s que en el pasado. De repente la ropa me quedaba ajustada. Y pens√©, Dios, esto apesta. Ni siquiera puedo ponerme estos pantalones. As√≠ que me dec√≠a a m√≠ misma: Bueno, mejor me como algunas de estas galletas. Estaba irritable y acomplejada. No estaba de buen humor. Me machacaba mucho".

De repente estoy sentado frente al personaje de Rudd, Pete, de This Is 40, un hombre adulto que no puede dejar de comer magdalenas a escondidas. La forma en que Rudd salió de este atolladero fue sabiendo que tenía una fecha límite.

"Puedo ser una persona hiperconcentrada si tengo un objetivo. Si estoy haciendo una de estas películas y sé que en cuatro meses tengo que hacer una escena sin camiseta, estoy bastante concentrado. También intento encontrar el término medio. Podría hacer mucho ejercicio y comer perfectamente y seguiría teniendo peor aspecto que la mayoría de los otros Vengadores".

El otro acontecimiento: salir en la portada de esta revista.

"Mi primera reacción al salir en Men's Health fue: No puedo. Es imposible. Pero [mi representante] me dijo: 'No, no lo entiendes. Vas a hacer la revista', así que pensé: 'Me va a motivar. Me va a obligar a hacerlo. Y así fue. Pero el ejercicio que hago ahora tiene menos que ver con el hecho de que pueda tener que hacer otra película de Marvel o una sesión de fotos para una revista y más porque por fin entiendo que si haces del ejercicio una parte de tu estilo de vida, te sentirás bien".

Y tener buen aspecto, incluso mucho m√°s joven de lo que realmente eres.

¬ŅVes lo que otros ven, lo que yo estoy viendo ahora mismo, que no pareces haber envejecido tan r√°pido como otros hombres de 50 a√Īos? le pregunto.

"Veo algunas cosas que la gente educadamente no reconoce. Desde luego, me alegra que la gente no diga lo contrario. Como, ¬°Dios, parece que tiene cien a√Īos! Es halagador, pero al mismo tiempo, nunca s√© cu√°l se supone que debe ser la respuesta".

Ahora que lo pienso, yo tampoco sabr√≠a c√≥mo responder. Porque, ¬Ņqui√©n sabe a qu√© se debe? Es casi seguro que se trata de una alquimia gen√©tica y de todos los recursos de que dispone un actor rico que necesita tener el mejor aspecto posible para conseguir m√°s papeles que le hagan cada vez m√°s rico. Y litros de crema hidratante.

Sentado frente a Rudd, parece joven, seguro. ¬ŅTal vez 42? Y si un rayo de sol bautiza su cincelada mand√≠bula de la manera adecuada, un poco como un superh√©roe. Pero la impresi√≥n abrumadora es algo m√°s matizado -y m√°s ganado- que eso. Parece un experto.

Cuando llegas a cierta edad y has podido, por la gracia de Dios o de la gen√©tica o de la medicina occidental, mantener un cuerpo sano y una mente aguda, adquieres el aspecto satisfecho de una persona que ha hackeado un sistema complicado: tu sistema. No es que no te importe lo que los dem√°s piensen de ti; es que te importa mucho m√°s lo que t√ļ piensas de ti. Te has visto obligado a dedicar tanto tiempo a trabajar para simplemente existir en el mundo de una manera que no resulte inc√≥moda que incluso un agradable almuerzo en el que pides algo delicioso pero sano puede parecerte tanto una victoria como una recompensa. Rudd no representa tanto la juventud como el hecho de saber cu√°nta energ√≠a hay que gastar en cada esfuerzo para alcanzar un nivel adecuado de satisfacci√≥n. Eso es trabajo duro.

Cuanto mayor te haces, m√°s, me atrever√≠a a decir, heroico tiene que ser ese esfuerzo, y mejor te sientes contigo mismo cuando sabes que lo est√°s consiguiendo. Muchas cosas no son divertidas: ¬Ņbatidos de prote√≠nas sin fruta? Requiere un esfuerzo serio que exige estar solo en tus pensamientos y comprometerse sinceramente, tanto si est√°s representando una habilidad sobrehumana en la pantalla como si juegas al baloncesto despu√©s de los 30 a√Īos.

Pasar un par de horas con Paul Rudd es inspirador. No me gusta lo adulador que suena eso, pero es verdad.

Nuestra conversaci√≥n me ayud√≥ a cambiar algunas cosas que sab√≠a que necesitaba cambiar. Despu√©s de dejar de beber hace un par de a√Īos, desarroll√© una adicci√≥n a la cafe√≠na que me llev√≥ a tomar caf√© s√≥lo por el subid√≥n, y a todas horas. Desde mi entrevista con Rudd no he vuelto a tomar caf√© despu√©s de las 11 de la ma√Īana, y he dormido (¬°y so√Īado v√≠vidamente!) mejor que en meses. Y he retomado una rutina de 30 minutos de peso corporal que dej√© de lado cuando empec√© un nuevo trabajo.

Gracias, Ant-Man. (Me encantan los superhéroes introspectivos).

Rudd es un héroe cotidiano, como le llama mi editor, no porque sea uno de los actores vivos más divertidos ni porque sea una estrella de Marvel. Paul Rudd es un héroe cotidiano porque detrás de todo ese humor y heroísmo hay esperanza.

Mira, Paul Rudd es un actor. Los actores no reciben suficiente crédito por ser actores. Su trabajo consiste en fingir sinceridad. Pero hay algunos actores que responden con tanta autenticidad a los obstáculos -se toman un tiempo antes de responder o mueven un poco las cejas o abren mucho los ojos o bailan encima de un camión de una forma que simplemente tiene sentido- que realmente crees que ellos mismos saben lo que hace falta para cambiar tus circunstancias. El mayor don de Rudd (Tom Hanks también lo tiene, y Steve Carell) no es la comedia, sino cómo emplea sutilmente la comedia para mostrar lo complicado -¡y divertido! - que es sobrellevar la vida. La carrera de Rudd es un gran festival de superación. Es el Daniel Day-Lewis de la supervivencia.

Y no hay superación (imagina a Rudd diciéndole esto a uno de sus hijos en una película de Apatow mientras ponen los ojos en blanco) sin esperanza.

Si miras sus pel√≠culas a trav√©s de ese prisma, ves el serio asunto de la esperanza por todas partes. Y cuando hablas con Paul Rudd sobre Paul Rudd, ves que aunque es tan bueno interpretando al vago frustrado como nadie en la historia del cine, √©l mismo no es ning√ļn vago. No procede de un pueblo de vagos.

Es un hombre serio. Aunque a veces la vida le convierta en el blanco de las bromas.

Hablando de eso, aquí está la segunda broma clave de Paul Rudd durante nuestra conversación: "La escena sin camiseta fue cortada de Ant-Man".

Es cierto. La vista m√°s clara que el p√ļblico tiene del torso que Rudd pas√≥ meses esculpiendo era poco m√°s que una vista lateral. Bonitos dorsales y oblicuos, pero a√ļn as√≠.

"Por un lado, estaba molesto porque hab√≠a trabajado duro durante un a√Īo. Por otro, si tuviera que verme sin camiseta en una pel√≠cula de Marvel, s√≥lo querr√≠a burlarme de ello en todos los sentidos. A fin de cuentas, la pel√≠cula era muy larga y la escena no era esencial".

Depende de c√≥mo se mire. Puede que todo ese esfuerzo no se haya plasmado en la pel√≠cula, pero en ning√ļn universo ha sido una p√©rdida de tiempo.

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