España, eliminada del Mundial

MARACANAZO

España, eliminada del Mundial.

Maracaná fue demasiado grande para la Selección Española. Defender la estrella de campeones es una tarea ardua en la que otros han fracasado antes. Que le pregunten si no a Francia. Los de Del Bosque se despiden del Mundial tras haber disputado sólo dos partidos, aunque con la sensación de haber llegado deshechos a la cita.

Chile fue superior, como también lo demostró Holanda el pasado viernes. El incombustible Arturo Vidal, aunque recién salido de una lesión, encendió las alarmas a los primeros minutos. No tuvo suerte, pero Del Bosque percibió como los suyos aún no se habían recuperado del batacazo frente a los Tulipanes (1-5) y pidió a gritos recuperar la esencia, el toque. Pero a España nada le salía. El tiki taka era un ideal inalcanzable entre la presión chilena en campo contrario y la propia losa que cargaban los jugadores españoles. Los pases no fluyeron como solían, y por tanto tampoco el juego.

A los 20 minutos llegó el primer castigo. Una buena contra chilena acabó con Vargas rematando a la red. España no pudo cerrarse, Casillas no sacó la mano salvadora y el chileno remató entre el meta y Sergio Ramos. La carga se hizo un poco más pesada.

La responsabilidad aplastó a España, irreconocible todo el campeonato. El primero en sucumbir fue Xabi Alonso, impotente en el centro del campo e indefenso ante los mordiscos rivales. Del Bosque lo vio y le cambió al descanso. Entró Koke, que prometía movilidad. Lo intentó, pero hay días, incluso semanas, en los que nada sale bien. Quizá en próximos torneos.

Con España sabiendo que la hazaña era posible, pero sin sentirse protagonista de ella, llegó el segundo de Chile. La sentencia. El adiós. Y eso que quedaban más de 45 minutos. Iker Casillas despejó al centro un balón y Aranguiz hizo real el drama.

Chile no desplegó un juego de película ni atacó de videojuego. Pero acabó de rajar a una España descosida a base de ahogar sus pases con una fortaleza física que los españoles traían ya dinamitada, tras la larguísima temporada con sus clubs. Esos factores permitieron a Chile atacar y marcar con facilidad. Se vinieron arriba en la segunda parte y Maracaná quiso humillar a la Roja coreando olés mientras la reina del tiki taka correteaba detrás del balón.

Iker Casillas, el capitán que ha levantado un Mundial y dos Eurocopas, se mostró abatido tras una debacle que olía a viejos tiempos. Pidió perdón y coincidió con Del Bosque en que tanto Chile como Holanda han sido superiores a la Selección.

Lo que apetece después de un golpe así es marcharse corriendo y dedicarse a otros quehaceres para olvidar. España ni siquiera va a poder hacer eso. La derrota en el segundo partido les obliga a esperar hasta el próximo lunes para jugar un partido anodino contra Australia, una tortura de 90 minutos para la todavía vigente campeona del mundo. 

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